La Sala J de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil confirmó la sentencia de primera instancia que condenó a un abogado a indemnizar a los herederos de una clienta por los daños y perjuicios derivados de una mala praxis profesional, luego de que el juicio principal perimiera por inacción procesal.
La Sala J de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil confirmó la sentencia de primera instancia que condenó a un abogado a indemnizar a los herederos de una clienta por los daños y perjuicios derivados de una mala praxis profesional, luego de que el juicio principal perimiera por inacción procesal.
El litigio se originó a raíz de un expediente por daños y perjuicios iniciado en 2010 contra el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires por un accidente en la vía pública sufrido por la actora, quien falleció en 2015. Pese a que el letrado denunció el deceso, omitió reiteradamente acreditar fehacientemente el fallecimiento y el vínculo de los herederos a pesar de los múltiples requerimientos judiciales durante casi cinco años, lo que derivó en la declaración de caducidad de instancia en noviembre de 2020.
Obligación de resultado, pérdida de chance y daño moral
El tribunal —integrado por los jueces Gabriela Mariel Scolarici, Maximiliano Luis Caia y Beatriz Alicia Verónica— desestimó los agravios del profesional demandado y ratificó los montos indemnizatorios fijados en origen ($6.750.000 para cada uno de los dos actores, compuestos por pérdida de chance y daño moral), estableciendo los siguientes ejes:
• Incumplimiento procesal: La Cámara recordó que, si bien la labor de los abogados constituye en regla una obligación de medios, el cumplimiento de actos procesales específicos de su incumbencia —como instar el procedimiento para evitar la perención— configura una obligación de resultado, cuya inobservancia injustificada hace presumir la culpa profesional.
• Pérdida de chance favorable: Mediante un "juicio sobre el juicio", el tribunal evaluó las constancias de la causa perimida (actuaciones penales, fotografías del estado de la vereda, informes médicos y el reconocimiento del municipio sobre la falta de mantenimiento del arbolado) y concluyó que la demandante contaba con altas probabilidades de obtener una sentencia favorable, expectativas que se diluyeron por la negligencia del letrado.
(Jurisdemia,com)