Durante una disertación realizada en el marco del 9º Seminario Regional IAATI LATAM "Delitos relacionados con vehìculos" , Adrián Calandra, gerente de operaciones de Cesvi Argentina analizó cómo las maniobras delictivas en el sector se han transformado al ritmo de la digitalización y la democratización de la inteligencia artificial.
El avance de las tecnologías de manipulación digital, el incremento del fraude interno y el uso estratégico del conocimiento técnico marcaron el balance de las últimas investigaciones presentadas por Cesvi Argentina.
Durante una disertación realizada en el marco del 9º Seminario Regional IAATI LATAM "Delitos relacionados con vehìculos" , Adrián Calandra, gerente de operaciones de Cesvi Argentina —en representación de Marcelo Aiello, analizó cómo las maniobras delictivas en el sector se han transformado al ritmo de la digitalización y la democratización de la inteligencia artificial. Ante un escenario donde las herramientas tecnológicas están al alcance de cualquiera, el mercado asegurador profundiza sus mecanismos de control colaborativo y cruce de datos.
El ecosistema del fraude: números y tendencias
A través del sistema Sofía —una plataforma que agrupa denuncias y pólizas vigentes de más del 60% del mercado automotor argentino a partir de la información de más de 40 compañías—, se procesan cerca de 2 millones de siniestros anuales. Este volumen de información permite generar indicadores clave y estudios de comportamiento que nutren la lucha contra las malas prácticas.
En el marco del último concurso nacional de lucha contra el fraude organizado por la entidad, se evaluaron 77 casos divididos entre el ramo automotor y otros segmentos (como riesgos del trabajo y transporte de mercadería). Entre los hallazgos más destacados del informe, Calandra advirtió sobre dos fenómenos preocupantes:
El crecimiento del fraude interno: Se detectaron múltiples casos donde empleados infieles de las propias compañías filtraban información confidencial, suplantaban identidades de compañeros o colaboraban activamente con redes delictivas y estudios jurídicos.
La diversificación de modalidades: Desde siniestros ficticios y auto-robos —donde ya se trabaja de manera coordinada con municipios mediante anillos digitales de patentes— hasta la simulación de lesiones múltiples y la manipulación masiva de cargas aseguradas.
"Hoy la inteligencia artificial se democratizó a tal punto que cualquiera puede hacer uso de la misma, tanto para bien como para mal."
Del retoque rudimentario a los deepfakes y la manipulación por IA
Mientras que en décadas anteriores las adulteraciones fotográficas eran evidentes y pixeladas, el cenário actual enfrenta desafíos complejos. Las bandas delictivas utilizan aplicaciones gratuitas y pagas para alterar imágenes de daños, reciclar fotografías de internet o generar colisiones inexistentes para cobrar rápidamente coberturas de cristales o daños parciales.
Sin embargo, frente a la inmediatez de los canales de autogestión digital y la reticencia de los asegurados a recibir inspecciones presenciales, el experto subrayó que la tecnología defensiva también evoluciona. El uso de metadatos, aplicaciones móviles controladas que impiden subir fotos desde galerías externas y la validación estricta de números de chasis (VIN) se han vuelto indispensables.
"El conocimiento técnico es lo que termina derrumbando maniobras que se generan mediante herramientas de tecnología e inteligencia artificial."
Como ejemplo, Calandra señaló que aunque una imagen adulterada por IA parezca perfecta a simple vista, el conocimiento técnico riguroso —como entender cómo se comporta físicamente un vidrio templado frente a uno laminado o cómo se deforma una pieza plástica— sigue siendo la última y más sólida línea de defensa para demostrar la inviabilidad de un siniestro.