Condena por vehículo defectuoso

El auto estaba estacionado cuando comenzó el fuego y quedó destruido. La Cámara de Apelaciones de La Plata confirmó la responsabilidad de la fabricante, la concesionaria y la aseguradora.


El auto estaba estacionado cuando comenzó el fuego y quedó destruido. La Cámara de Apelaciones de La Plata confirmó la responsabilidad de la fabricante, la concesionaria y la aseguradora.



Un hombre compró un Renault Kwid mediante un plan de ahorro y, apenas unos años después, terminó con el auto completamente destruido por un incendio. El vehículo era modelo 2019, tenía 24.444 kilómetros y estaba estacionado cuando comenzó el fuego, el 24 de noviembre de 2021.

El dueño reclamó a las empresas involucradas porque el vehículo todavía estaba dentro del período de garantía y, además, contaba con un seguro contra incendios. Como no consiguió que se hicieran cargo del daño, inició una demanda.

Ahora, la Cámara Segunda de Apelación en lo Civil y Comercial de La Plata confirmó la condena contra la concesionaria, la fabricante y la compañía de seguros. El hombre recibirá una indemnización de $22.400.000, más intereses.

El fuego comenzó en la zona inferior de la consola del Renault Kwid y provocó daños tan importantes que reparar el vehículo dejó de ser económicamente conveniente.

El propietario sostuvo que el auto estaba dentro del período de garantía y que la operación de compra estaba vinculada a un plan de ahorro que también incluía la cobertura del seguro.

Por eso reclamó que le reconocieran el valor del auto y los demás daños que había sufrido como consecuencia del incendio.

El juzgado de primera instancia le dio la razón el 1 de diciembre de 2025 y estableció que las tres empresas debían responder de manera solidaria. La decisión fue apelada y el expediente llegó a la Cámara de Apelaciones de La Plata.

La fabricante intentó desligarse del incendio. Su argumento principal fue que no se había podido determinar con precisión qué había provocado el fuego.

La empresa planteó que el vehículo estaba detenido y sin la llave colocada, por lo que los sistemas eléctricos no deberían haber tenido corriente. También sostuvo que el incendio podía haber comenzado por un elemento externo ubicado en la consola, como un teléfono, un cargador u otro dispositivo.

La aseguradora presentó otro planteo. Dijo que el incendio podía estar relacionado con un defecto del propio vehículo y que esa circunstancia quedaba fuera de la cobertura contratada. También sostuvo que el reclamo había prescripto porque había pasado el plazo previsto por la Ley de Seguros.

La Cámara rechazó ambos planteos. Respecto de la aseguradora, los jueces consideraron que no podía sostener que todavía estaba evaluando el siniestro por falta de información y, al mismo tiempo, afirmar que el plazo para reclamar ya había vencido.

Los jueces también analizaron la discusión sobre el origen del fuego. Reconocieron que la prueba no permitió determinar con certeza cuál fue el elemento que inició el incendio, pero remarcaron que esa circunstancia no alcanzaba para liberar a las empresas de responsabilidad.

El auto era relativamente nuevo, tenía poco más de 24 mil kilómetros y se incendió mientras estaba estacionado. Además, la fabricante y la concesionaria estaban en mejores condiciones técnicas para demostrar que el fuego había sido provocado por una causa externa, algo que no pudieron acreditar.

De esta manera, la Cámara confirmó la responsabilidad solidaria de la fabricante, la concesionaria y la aseguradora por el incendio ocurrido en 2021 y ratificó la indemnización de $22,4 millones para el propietario. (TN.com.ar)